¡Ultra Calidad!

Hace un par de semanas que terminó el CES de Las Vegas. Es la Feria Internacional de Electrónica de Consumo donde cada año las multinacionales del sector presentan sus novedades más impactantes al mundo entero. Este año la batalla se ha centrado en las nuevas televisiones de calidad 4k o UHD. Pero, aunque está claro que sólo los bolsillos de unos pocos están preparados para comprar este tipo de televisores, ¿está preparado el contenido?

Para los que no estén familiarizados con el tema, la calidad 4k o UHD, hace referencia a las nuevas resoluciones de imagen que se están utilizando en cine digital e infografía. La utilización del número 4 tiene relación con el número horizontal de los píxeles, que es aproximadamente de 4000. Para que nos hagamos una idea, esta resolución es 4 veces superior que la máxima resolución que soportan la mayoría de dispositivos que utilizamos hoy en día.

Obviamente, para disfrutar de este tipo de televisores, el contenido que se reproduce debe ir en concordancia en lo referente a la resolución. Muchos de los expertos en el tema están recalcando que el contenido en 4k todavía es marginal. La mayoría de videos que se muestran con estos televisores son grabaciones o imágenes que se han grabado para la promoción del aparato en sí. La infraestructura que nos rodea hace que sea casi imposible que este tipo de contenidos se puedan popularizar, por ahora.

El formato físico

Hoy en día los Blu-Ray de doble capa (los que tienen mayor capacidad) tienen una capacidad de 35GB. Si salseamos por la red, veremos que las primeras películas rodadas en 4k ocupan 160GB. Está claro donde esta el problema, ¿verdad? En el caso de los discos es prácticamente imposible, a día de hoy por lo menos, que se vendan películas de esta calidad en formato físico.

El formato digital

Viendo cómo esta la situación en el formato físico, la única oportunidad de distribuir contenido 4k es utilizando el formato digital. Y esto, en algunos casos, ya es posible. Tendríamos que descargar el contenido mediante internet a nuestro ordenador, guardarlo en un disco duro externo, conectarlo a nuestra supertelevisión, y disfrutar del espectáculo.

¿Pero qué sucede con las señales en directo? ¿Podríamos ver la final del mundial de Brasil en calidad 4k? Sí, pero dependiendo del entorno... Si intentásemos verlo conectados a internet, según diversos estudios, tendríamos que utilizar una conexión de 50 megabites para ver un partido con esta calidad y sin parones. Algo que en España, por ejemplo, es casi imposible gracias a la "maravillosa" infraestructura existente.

En el caso de querer utilizar el espectro radioeléctrico de las señales de televisión digital terrestre, sólo se podría hacer quitando muchos de los canales existentes para utilizar más señal, y comprimir el contenido como se hace hoy en día con los canales en HD.

¿Y el usuario?

El aspecto técnologico del tema que estamos comentando tiene un peso importante, pero no se debe olvidar la opinión del espectador/consumidor. A nivel comercial, solamente una película ha sido vista por las grandes masas con una calidad más alta que la normal, la primera parte de El hobbit. Esta película se rodo a 48 FPS (imágenes por segundo) y al reproducirse en este formato, a mucha gente la sensación de artificialidad se le hizo demasiado patente y no tuvo la recepción esperada en ese aspecto. De hecho, los productores de la película recularon en el tema de los FPS y la segunda parte de la trilogía se estrenó con una calidad de imágen rebajada.

Está claro que la calidad ultra se popularizará en unos años, más que nada cuando la gente pueda comprarse pantallas con estas resoluciones sin dejarse un ojo de la cara, pero esperemos que el contenido 4k y su difusión también mejoren para que la experiencia sea la que se merece.